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LA MISA CONMEMORATIVA Y EL ACTO EN RECUERDO

LA MISA CONMEMORATIVA Y EL ACTO EN RECUERDO

La actual programación de HOGUERAS incluye como primer acto religioso la denominada Misa Conmemorativa que sirve, cada año, para recordar, en una sencilla función religiosa, a los amigos y colaboradores de la Comisión Promotora que ya no están con nosotros. A este acto, clasificado como de 2ª categoría, asisten las Meigas mayores e infantiles 

con la etiqueta propia de los actos de estas características, Meigas mayores con mantilla española y Meigas infantiles con traje regional aderezado con cofia.

El origen de este acto se sitúa en 1998 cuando se celebró por primera vez en la iglesia Castrense de San Andrés, contando con la asistencia de la Meiga Mayor y las Meigas de Honor. Durante estos primeros años la fecha de celebración se fijó para el primer jueves de junio o, en su defecto, los primeros días del mes de San Juan, aunque posteriormente, con el paso de los años, se estableció el primer día hábil de este mes de las HOGUERAS.

Andando un poco más en el tiempo, en el año 2002, se programó el denominado Acto en recuerdo que en un principio quedó fijado para el día siguiente a la celebración de la Misa Conmemorativa, quedando integrado dentro del programa del Ciclo “Páginas Coruñesas”.

Este acto se planificó con la finalidad de rendir anualmente un homenaje de recuerdo a una personalidad coruñesa en torno a cuya figura girasen también las demás actividades del Ciclo; en este sentido, en este primer año, estuvo dedicado a la pintora y poetisa Chelo Liñeira que había fallecido meses antes.

El proyecto inicial era realmente ambicioso ya que al asociar la figura del homenajeado al Ciclo “Páginas Coruñesas” llevaba aparejado la celebración de conferencias o mesas redondas que abordasen su trayectoria personal, exposiciones de su obra e incluso la publicación de un cuaderno que recogiese una muestra de sus trabajos a lo largo de su carrera. Al final, las graves penurias económicas endémicas en la Comisión impidieron que este proyecto pasase del año siguiente en que recordamos la figura y obra del genial pintor coruñés Tomás Pereira.

El acto, también considerado de 2ª categoría, se concibió como sencillo y emotivo, teniendo como escenario el antiguo Baluarte de San Carlos en los restos que quedan, en la llamada Coraza del Orzán, de las viejas murallas de la Pescadería. Allí contando con la asistencia de la Meiga Mayor, Meiga Mayor Infantil, Meigas de Honor y Meigas de Honor Infantiles, se rezaba una oración tras lo cual las Meigas arrojaban rosas al mar coruñés evocando la figura no solo del homenajeado sino también como recuerdo de todos los coruñeses desaparecidos. A este acto las Meigas acudían vistiendo el traje regional.

Con el paso de los años y tras la remodelación de las playas de Riazor y Orzán, al quedar prácticamente seca esa parte del arenal, se trasladó el acto al martillo de El Parrote manteniendo la misma secuencia que en los años precedentes.

Finalmente se optó por unificar, en una misma jornada, la Misa Conmemorativa y el Acto en recuerdo, asociándose entre sí tras haberse desvinculado este último del Ciclo “Páginas Coruñesas” y trasladando su celebración al día 1 de junio o, en su defecto, al primer día hábil de este mes.

Tras haberse erigido en la Coraza el monumento a los Policías Nacionales que entregaron sus vidas en acto de servicio en la playa del Orzán, se retornó a este enclave para celebrar la primera parte del acto en tanto que la Misa Conmemorativa se trasladó a la iglesia de la Orden Tercera de tanta vinculación con la Comisión Promotora.

Una nueva reestructuración del acto se produjo tras la ubicación de la imagen de Nuestra Señora del Carmen en las proximidades del martillo de El Parrote a cuyos pies se comenzó a realizar una breve ofrenda, como homenaje a los coruñeses que dieron sus vidas al mar, cuando el Acto en recuerdo todavía se celebraba en este lugar.

De esta forma, tras la ofrenda de flores ante el monumento a los Héroes del Orzán a la que acuden todas las Meigas mayores e infantiles, las unas vestidas con la mantilla española y las otras con traje regional y cofia, así como el Capellán de la Comisión y el pleno de la Junta Directiva, la totalidad de los participantes se dirigen al monumento a Nuestra Señora del Carmen donde se reza una Salve y se deposita un ramo de flores; posteriormente, sin solución de continuidad, en la iglesia de la Orden Tercera, el Capellán de la Comisión celebra el Santo Sacrificio de la Misa con la que comienza un nuevo mes de San Juan.

Finalmente, en fechas recientes, se determinó la conveniencia de rendir un pequeño acto en recuerdo de la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna de la Viruela, que llevando el remedio para este grave mal a los confines del viejo Imperio español, partió de nuestro puerto en 1803, al frente del Médico de la Real Armada Francisco Javier Balmis, acompañado de Isabel Zendal Gómez, directora de la Casa de Expósitos, y de veintidós niños de este orfanato, a bordo de la Corbeta “María Pita” y gracias a la cual se salvaron miles de vidas humanas.

El acto, muy sencillo, consiste en la lectura de un breve resumen de esta gesta y la ofrenda de un ramo de flores al pie del monumento situado, igualmente, en el Martillo de El Parrote.

Con el cese de las actividades de la Comisión Promotora, la Asociación de Meigas adoptó el acuerdo de seguir celebrando ambos actos como pórtico del mes de las HOGUERAS.

José Eugenio Fernández Barallobre.

 

 

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